Divididos vuelve a Córdoba y lo hace con un nuevo disco bajo el brazo. El próximo 19 de septiembre, la banda se presentará nuevamente en la Plaza de la Música, un escenario que forma parte de su historia y donde ya realizó varias presentaciones.
El regreso llega después de un extenso período sin material inédito. Divididos es el noveno álbum de estudio del grupo y fue publicado luego de 15 años sin un nuevo disco.
Además del recital, la banda realizará una actividad especial el día anterior. Se proyectará con entrada gratuita el documental “Sonidos, Barro y Piel”, que muestra el proceso de grabación del nuevo álbum. La actividad será en la sede de la Fundación Empate, en bulevar Las Heras 386.
Un disco que habla de este tiempo
El nuevo álbum propone una mirada sobre un presente atravesado por las fracturas sociales y los conflictos colectivos. La imagen de una bandera cosida y zurcida aparece como una representación de esa intención de reparar las divisiones.
Ricardo Mollo explicó que el nombre del disco puede tener distintas interpretaciones, mientras que la imagen también representa la idea de unir aquello que está dividido.
“Muestra una división concreta, pero al mismo tiempo expresa una intención manifiesta de cosernos”, sostuvo el cantante.
Diego Arnedo, por su parte, habló de esas partes enfrentadas y de la búsqueda de una salida frente a los conflictos.
“La era de la boludez se va recargando”
La conversación también llevó al grupo a comparar el presente con la década del 90 y con canciones y discos que reflejaron aquella época.
Consultado sobre si sentían que aquella mirada de La era de la boludez seguía vigente, Mollo fue contundente:
“La era de la boludez se va recargando constantemente. Por eso sentimos que, más que una evolución, ha habido una involución”.
El músico también recordó la canción “Aburridos peligrosos”, de Vengo del placard de otro, y aseguró que aquello que planteaban entonces hoy tiene una nueva dimensión.
Ante la posibilidad de que Divididos haya anticipado algunas de las situaciones actuales, Mollo respondió que no se consideran profetas.
“Nosotros somos simplemente antenas. No nos podemos jactar de nada porque no somos dueños de nada; simplemente, la antena captó una idea que flotaba, bajó y se convirtió en canción”, explicó.
La mirada de Mollo sobre la inteligencia artificial
Otro de los temas abordados fue el avance de la inteligencia artificial y su impacto sobre la creatividad.
Mollo aseguró que Divididos no utiliza esta herramienta y cuestionó el concepto de llamarla “inteligencia”.
“No la usamos para nada. Y por otro lado, no entiendo por qué se le llama ‘inteligencia artificial’ si es un mero cúmulo de datos”, afirmó.
Para el músico, existe una diferencia entre utilizar la tecnología como herramienta y permitir que la tecnología se convierta en el centro de los procesos creativos.
“Se perdió por completo el concepto de la tecnología como herramienta para terminar siendo la finalidad misma”, sostuvo.
El nuevo disco y el paso del tiempo
El grupo también habló sobre el largo período que pasó entre un disco y otro. Catriel Ciavarella explicó que, desde que la banda es independiente, la relación con los tiempos de producción cambió.
“Desde que somos independientes, disfrutamos de tocar en vivo. Hoy hacemos shows de casi tres horas y con 30 temas”, señaló el baterista.
En ese sentido, consideró que la percepción del tiempo también se modificó: “Hoy todo pasa volando y dos años son poquísimo. Habría que repensar el paso del tiempo y qué hacemos mientras este pasa”.
La banda también recordó sus primeras experiencias en Cosquín Rock y sus presentaciones en la Vieja Usina, además de hablar sobre la pérdida de figuras importantes de la música argentina.
Sobre la partida de Indio Solari, Mollo destacó la historia compartida desde los años 80 entre Sumo y Los Redondos y valoró la obra que dejó el músico.
“El Indio dejó una obra poética y musical enorme”, expresó.
Divididos llegará así a Córdoba con su nuevo material, pero también con un repertorio que reúne distintas etapas de su historia y una mirada que, como ocurrió durante buena parte de su trayectoria, vuelve a poner el foco sobre el tiempo que les toca vivir.