La química del grupo se sostiene en vínculos cotidianos y compartidos. Camila y Rosario asisten juntas a la Dante Alighieri (donde también estudia Nicolás), a Bruno lo conocieron en clases de teatro y la conexión en las baquetas viene de la cuna: Nicolás y Rosario son hermanos.
Aunque el proyecto atravesó mutaciones y cambios de integrantes en sus inicios, la alineación actual de cuatro miembros ha logrado encajar a la perfección tanto en lo musical como en lo personal.
De los homenajes a la composición propia
En sus comienzos, Rouge basaba su repertorio en versiones de referentes del rock nacional como Babasónicos, Soda Stereo y Los Redondos. Sin embargo, el grupo decidió no encasillarse en un solo género y dio el salto hacia la creación de material original.
Proceso creativo: La dinámica de composición es colectiva. Camila suele volcar las primeras ideas en papel y trabajarlas junto a Bruno para darle forma a la melodía. Posteriormente, el ensamble final se concreta en los ensayos con los aportes de Rosario y Nicolás.
Canciones en marcha: La banda ya ha presentado dos temas propios en sus shows en vivo —entre ellos el trabajo en proceso titulado "Tango del Diablo"— y se encuentra maquetando nuevo material que esperan llevar al estudio próximamente.
"Ver que a la gente le gusta algo que costó crear y que te llevó tiempo ir criándolo entre todos es como ver a un hijo crecer. Me emociona mucho más que un cover que salga bien".
Escenarios, ensayos y la mística del grupo
El recorrido de Rouge en el último tiempo incluye presentaciones en recintos locales como Complemento, Copi, un formato acústico en Bidón y su reciente debut en el festival Llenate el Mate de Rock.
A pesar de las exigencias escolares de doble turno y las actividades de cada integrante, el compromiso del cuarteto se mantiene firme con ensayos semanales que equilibran el trabajo técnico con la amistad.