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Glamrock: cómo fue el exclusivo festival de rock con La Bersuit, La Beriso y Eruca Sativa junto a bandas canadienses

Grandes bandas y solistas argentinas dialogaron online con los misteriosos vientos sonoros de Canadá y con una pizca de color mexicano. Eso fue el festival Glamrock, que transcurrió gratis por Facebook Live, este viernes y sábado, de 21 a 22.30. La Bersuit, La Beriso, Eruca Sativa, Gonzalo Aloras, Silvina Moreno compartieron conexión virtual con grupos canadienses (y con una perla de México). En medio de la gran oferta de festivales por streaming, el inédito festival Glamrock se desmarcó este fin de semana por su espíritu de intercambio en plena cuarentena.

“Con mucho amor y esfuerzo cruzamos artistas célebres de Argentina con otros de Canadá. Desde Buenos Aires transmitieron La Beriso, Eruca Sativa, La Bersuit, Silvina Moreno y Gonzalo Aloras. Y se entremezclaron con exponentes canadienses y con Jonaz, el ex cantante de los mexicanos Plastilina Mosh”, cuenta desde Acapulco la directora de Glamrock Agency, la argentina Gabriela Urquiza. “Yo trabajo el marketing en México de bandas nuestras y de Canadá, que se está abriendo mucho al mercado latinoamericano -apunta-. A La Beriso y a La Bersuit les sirvió porque buscan rearmar su carrera en el norte. Y los canadienses quedaron deslumbrados por nuestro rock”.

El festival Glamrock tuvo auspicios del gobierno de Québec, la productora canadiense BreakOut West, y el sello porteño S-Music, del experimentado Alejandro Varela. “Hay muchos festivales virtuales pagos, pero decidimos hacerlo gratis y logramos que la productora mundial de eventos Live Nation anunciara el Glamrock entre los destacados de su web para ver ‘Live from Home’”, celebra Urquiza. La dinámica de las dos noches fue un reloj: a las 21, el viernes, arrancó la creciente solista Silvina Moreno (desde su casa en San Isidro) emergió en la pantalla de Glamrock con su guitarra, “para darnos un poco de tiempo para sanar”, dijo. Ofreció sus canciones CuidameTiempoLuminosidad y Esperanza.

“¿Quién es esta chica? Qué bien que canta y se acompaña”, dijo un espectador virtual mexicano en Facebook. Tras Moreno se materializó Tourist Company, una banda de rock alternativo de Vancouver, Canadá, con un teclado, una máquina de ritmos y su alma en cuatro temas. Y enseguida llegó otra cercanía: el grupo cordobés Paris Paris Musique (quienes vivían en México y se repatriaron tras el COViD-19). Largaron un set tecno-pop de tres temas (Irreal, Donde Termina el Mar y Hoy No Estás), surcados por fondos de paisajes en blanco y negro: “Esperemos que todos estén tomando las precauciones necesarias en estos tiempos”.

Un chico argentino los saludó en vivo por Facebook: “¡Aguanten los Paris Paris!”. El line-up prosiguió con el sensible cantautor folk Elijah Bekk, desde Faro, un pueblo de 400 habitantes al norte de Canadá, en la recóndita región del Yukón: la que inspiró los relatos de Jack London, con aventuras y tragedias en medio de la nieve, a principios del siglo XX. Desde ahí, Bekk cantó con su guitarra amarilla desde una sala con cortinados negros ambientada con siete hileras verticales de focos áureos.

Pleno en matices expresivos, Bekk conmovió con sólo tres temas: SarahThe Carpenter y My Mistakes. Una voz conectada a lo sideral de su lugar, en inglés: “Los barcos no vienen a la ciudad y los pájaros no vuelan hacia acá. El agua se congela alrededor. Y yo me voy navegando… Sailing away”. En eso confesó online: “Es la primera vez que estoy tocando para gente de otro país”. Se despidió con un salmo folk-rock de estreno: Sweet Mary. ¿Acaso no se adivinaban los colores de los bosques y de los ríos del Yukón en esta evocación de amor redentor?

El Glamrock ganó tono rioplatense y bien festivo con La Bersuit. Con la pantalla dividida en seis (cada uno desde sus casas) regalaron una versión reposada, entre murguera y con algo de bossa-nova, del clásico Toco y me voy, sostenidos por la percusión de Manu Uriona. El público online recibió con fervor a AfrotroniX, el alias del artista Caleb Rimtobaye (de la república africana de Chad), con su set fusión de pop, electrónica, ritmos negros y arte digital. Con una máscara negra futurista, AfrotroniX disparó bases, tocó guitarra y teclados sincopados, conjuró a África y habló en español y en francés: “Cuídense y lávense las manos”.

El furor del viernes en el Glamrock subió aún más con el groove imbatible de Eruca Sativa. Desde sus casas respectivas se ensamblaron Lula Bertoldi en voz y guitarra, Brenda Martin en bajo, guitarra y voz, y Gabriel Pedernera en percusión y guitarra. Combinaron dulce rock agresivo, funk y raíz folklórica haciendo CreoPor quienes vendrán y Sorojchi. Una de sus frases de cabecera quedó flotando en la inmensidad virtual hasta las 22.40: “Porque unidas nos sabemos fuertes, venimos a luchar, porque no seamos invisibles nunca más. Porque nadie viva en el silencio ni en la oscuridad”.

Ya el sábado a las 21, el festival Glamrock tuvo otros climas pero una capacidad similar de gozar. Arrancó el multiinstrumentista rosarino Gonzalo Aloras, que respira incontables mapas del rock argentino en su voz, su viola y su sintetizador. “Voy a jugar con algunos instrumentos y chiches, y mostraré canciones de mi disco Digital”, señaló. Llevaba un saco plateado y tenía de escenario unas luces sobre rejas cuadriculadas. Cuando punteaba, cantaba o rapeaba en trance, alguien tiró por Facebook una frase de ansiedad: “¡Aguante La Beriso!”.

Eso sería al cierre. Le tocaba a Facundo Monti, hijo del notorio artista melódico Yaco Monti: desde su departamento en la Ciudad de México pulsó una acústica con alma de blues y de country-folk versionando un hit de su padre, Lo que te queda, y las propias Estatua de sal y Ella. Hasta se oyeron aplausos del otro lado de la cámara. Y otra gema se corporizó al instante: Rayannah, la cantante de Winnipeg, la capital de Manitoba en Canadá. Ella disparó un vuelo indecible de tres teclados, una mezcladora con perillas y su voz en francés envuelta en luces azuladas y violáceas.

A las 22, el tono viró al calor norteño de Monterrey, México, con otro de los más anhelados: Jonaz (Jonás González), ex Plastilina Mosh. En este caso mandó cumbias hip-hoperas vibrantes, algo de ska y de salsa, con una banda completa desde un estudio con esos sombreros típicos colgados del techo. Los títulos de los temas marcaron su espesura: PicosaNoreste calienteBailando con el diablo y Sonido Paposho. Cuando culminó, otro espectador vía Facebook celebró: “Bueno, ¿quién quiere un trago?”.

No hubo alcohol virtual, claro. Sin espíritu de trasnoche, pero sí de zapada, apareció el canadiense rockero Ariel Posen (también de Winnipeg). “Este es un momento muy raro en el mundo y deseo que las canciones nos ayuden a sobrellevarlo”, dijo. El broche del adiós del Glamrock se prendió al final en Buenos Aires. Rolo Sartorio, de La Beriso, guitarreó tres obras de su factura barrial: Canción para mamá y papáBandidos y No me olvides. Y la empresaria Gabriela Urquiza volvió a festejar desde Acapulco: “Estuvo genial armar esta movida para que los grupos se conocieran. Eso va a crear oportunidades para cuando se reactive la industria musical”.

Fuente: TN La Viola

 

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