A veces el caos, la risa y el metal mas extremo pueden ser la mejor forma de decir verdades que pocos se atreven a nombrar. Con esa consigna, Asspera, la banda más importante del metal bizarro, regresa a La Plata el sábado 13 de septiembre a las 21 hs en el Teatro Ópera, como parte de su gira nacional e internacional “El Pogo es Salud Tur 2025”, con la que presentan su flamante álbum: “Crónica de una verga anunciada”.
Las entradas ya están disponibles a través del sistema Livepass y en la boletería del teatro. Además, quienes compren con tarjetas Visa o Mastercard del Banco Provincia podrán acceder a 4 cuotas sin interés.
El 19 de julio se presenta en Uruguay, el 25 de ese mismo mes en Tandil, el 9 de agosto en San Miguel y en septiembre se viene el Ópera de La Plata:
Conocidos por un estilo que mezcla lo escatológico con la crítica social, lo absurdo con lo filoso, Asspera se convirtió en un fenómeno que trasciende etiquetas. Su propuesta combina humor negro, denuncia social y un potente despliegue musical que ha conquistado escenarios dentro y fuera del país. Su historia incluye giras por Uruguay, Paraguay, Bolivia, España, Italia y México, donde incluso acompañaron a Tarja Turunen como invitados especiales.
En Argentina, su impronta los llevó a presentarse en los espacios más importantes del circuito como el Luna Park, el Estadio Malvinas Argentinas, el Teatro Flores y Vorterix, entre otros. También compartieron cartel con figuras internacionales como Linkin Park, Rammstein, Slayer, Ghost, Marilyn Manson, Disturbed y Five Finger Death Punch, y colaboraron con artistas de lo más diverso, como Cristian Castro, Ale Sergi, Adrián Barilari, Kapanga y personajes icónicos del universo digital como El Bananero y Marito Baracus.
“Crónica de una verga anunciada” mantiene el espíritu corrosivo de la banda, pero incorpora una madurez musical que consolida a Asspera como uno de los proyectos más sólidos y originales del metal latinoamericano.
En un mundo que a veces sólo puede enfrentarse con humor, furia y distorsión, Asspera ofrece un grito tan desquiciado como necesario.